Dos protagonistas tiene esta historia, y un tema recurrente: el desatino nuestro de cada día acerca de los derechos de copyright.
Uno de los protagonistas es Hernán Casciari, escritor conocido en el mundo de los weblogs; y el otro es Beto Casella, periodista de chimentos y conductor del programa “Bien levantado” en la radio Mega.
Resulta que la Mega es casi un vocero oficial de la campaña “antipiratería” de CAPIF, SADAIC y alguna otra sigla más, tal es así que cada pocos minutos suena alguna publicidad amenazando con el infierno de Dante a quien preste, comparta o copie una canción.
Mi opinión sobre este tema no es el motivo de este artículo, pero viene al caso: creo que la industria discográfica ha sido desplazada por nueva tecnología que permite producir y distribuir música sin necesidad de un aparato industrial , que en la actualidad su único valor agregado es el de ser agencias de publicidad especializadas y que si su reacción es criminalizar histéricamente el intercambio de música (no sólo promoviendo reformas legislativas sino propagando amenazas insensatas y mentiras evidentes), simplemente irán desapareciendo como cada vez que un cambio tecnológico convirtió a una actividad en anacrónica.
Ahora bien, la paradoja es que Beto, una de las estrellas de la radio que lidera la ofensiva antipiratería, copia descaradamente de la red y publica como propios, textos que tienen un autor sin siquiera contestar ante las protestas legítimas de este último.
Uno de los relatos plagiados, “La verdadera edad de los países”, comienza diciendo: “Una lectora sagaz me dice en el comentario 227…”, haciendo referencia a comentarios de un texto anterior del mismo Casciari. La copia es tan burda, grotesta y descarada que, como puede verse en la versión Casella, también comienza igual… ¡haciendo referencia a un comentario que, en este caso, no existe!
También hay algunas confusiones en los seguidores de Casciari, que livianamente le echan la culpa a este desmadre sobre las normas de copyright a la iniciativa de Creative Commons. Nada más absurdo.
¿Por qué, podrá pensar algún distraído, me hago eco de la protesta de Casciari si todo el tiempo le doy a la lata con lo de “cultura libre”?
Porque, en primer lugar, todos los movimientos que denuncian el creciente abuso de las normas sobre copyright, reivindican al mismo tiempo la autoría. No hay licencia libre (o semilibre) que no incluya la obligación de atribuir una creación a su autor. Casella ni siquiera luego de las protestas ha agregado “por Hernán Casciari” al pie de los textos.
Segundo, porque la publicación de un texto plagiado es ilegal, no tiene nada que ver con compartir música (ni con compartir textos, ya que estamos), y los efectos legales son muy distintos (una cosa está prohibida, la otra no).
Tercero, porque me da mucha gracia que un representante destacado de la brigada brancaleone contra los piratas se muerda su propia cola.
Actualización: Beto Casella utilizaba un foro como parte de su sitio web para comunicarse con sus seguidores. Luego del affaire Casciari, el foro se convirtió en el centro de las protestas de los seguidores de Casciari, adonde apareció el propio Casella primero con enojo y luego intentando un descargo. Finalmente han desaparecido tanto los textos plagiados como el propio foro casellista.