Es sabido que el Diccionario de la Real Academia Española no pasa por su momento de mayor prestigio. No porque sea un mal diccionario, porque de hecho no lo es. En el caso de la lengua española sigue siendo una de las referencias más importantes.
Pero su españocentrismo (si es que existe el término) es a veces insoportable y mucho más cuando se atribuye autoridad normativa sobre el idioma. Para muestra, un botón:
(Del fr. sud, y este del ingl. ant. sûþ).
1. m. Punto cardinal del horizonte en dirección al Polo Sur, que coincide con la posición del Sol a mediodía. (Símb. S).
Desde mi casa, el sol al mediodía suele estar cerca del cenit, ligeramente (o no tanto, depende de la estación del año) inclinado hacia el norte; jamás hacia el sur, como sucede con cualquier punto de observación situado al sur del trópico de Capricornio.
¿Qué dirá la Real Academia del norte? Pues la misma burrada, sólo que al revés:
norte
(Del fr. nord, y este del ingl. ant. norþ).
1. m. Punto cardinal del horizonte en dirección opuesta a la situación del Sol a mediodía. (Símb. N).